jueves, 5 de mayo de 2022

Introducción:

Somos Carmen Acacio Garrigós, Lucía Rubio Robles, Boutaina Seddar y Judith Maldonado Sánchez, cuatros estudiantes universitarias de primer año en el grado de educación primaria; las cuales hemos realizado un trabajo ApS con el fin de alcanzar una inclusión total de los alumnos/as con diversidad funcional dentro de las aulas ordinarias, además de fomentar valores como la empatía y el respeto hacia los demás mediante una serie de talleres, charlas y actividades lúdicas.

Para su implementación se ha contado con la ayuda de dos entidades educativas. Una de las entidades que va a participar en este proyecto ApS es el Colegio de Educación Especial Atención Autismo, se trata de un centro educativo que se localiza en la calle José María de Acosta, de Almería el cual trata diversas discapacidades. Y el otro centro educativo que va a participar en el presente proyecto es el C.E.I.P Santa Isabel, éste se localiza en el Camino de la Molineta.

El fin de este proyecto es que todas las personas implicadas se lleven un aprendizaje consigo. Además, otro de los motivos que nos ha llevado a realizar este proyecto es que los alumnos/as no son los únicos que adquieren un aprendizaje rico y diverso sino también nosotras, al indagar sobre la importancia de la socialización entre los niños/as a estas edades tan tempranas y la repercusión que tiene esto en sus vidas cotidianas.

En publicaciones posteriores se detallará lo ocurrido en cada servicio.

Primer servicio:

El primer servicio que ofrecemos con este proyecto ApS es proporcionar estrategias de intervención y medidas de apoyo para el alumnado con necesidades especiales.

Este servicio, se ha realizado en el Colegio de Educación Infantil y Primaria Santa Isabel localizado en el camino de la Molineta, en Almería. Para poder llevarlo a cabo, el colegio nos brindó la posibilidad de utilizar las aulas ordinarias.

Nuestro principal objetivo a la hora de desarrollar este servicio es eliminar las aulas especiales, y, por ende, lograr que los alumnos/as que se encuentran en dichas aulas sean incluidos en las aulas ordinarias. Para ello, se ha realizado una modificación en cuanto a la forma de impartir los contenidos curriculares, haciéndolos más accesibles y, por supuesto, adaptando tanto el lenguaje como las explicaciones.

A la hora de organizarlo hemos hablado con el director del centro, la maestra de Educación Especial y los docentes que imparten clase al resto del alumnado. Éstos nos concedieron los permisos para poder realizar una prueba durante dos días, en la cual, los niños/as de las “aulas especiales”, compartían clase con el resto de sus compañeros/as en las aulas ordinarias.

Los docentes nos brindaron su apoyo incondicional a lo largo de dicha actividad e incluso se ofrecieron a ayudarnos.

Cabe destacar, que la prueba fue todo un éxito, y es por ello por lo que alcanzamos nuestro principal objetivo que era suprimir las aulas especiales logrando una verdadera inclusión en el aula. Además, todo el alumnado comprendía las explicaciones de los contenidos, lo cual favorecía su aprendizaje.

Una vez terminada dicha prueba, preguntamos al alumnado su opinión, es decir, que les habían parecido las clases a las que habían asistido durante los dos días y si creían haber aprendido los contenidos que se habían desarrollado en estas. Por las respuestas que obtuvimos, pudimos afirmar que la prueba fue todo un éxito, puesto que, todos los alumnos independientemente de sus capacidades cognitivas aprendieron significativamente lo visto en la clase. Además, varios de ellos mencionaron que les había gustado estar todos juntos en el aula. Sobre todo, los alumnos/as que antes iban a un aula específica, por el hecho de que los trataran a todos por igual y que no hubiera ninguna diferencia entre ellos.

Finalmente agradecimos la participación y colaboración tanto a los alumnos/as como a los docentes y, por supuesto, al director del centro por permitirnos implementar nuestro proyecto en el centro.

Segundo servicio:

El segundo servicio propuesto, es la construcción de talleres, en los que se llevan a cabo unas charlas sobre la importancia de la diversidad y la inclusión. Es decir, las actividades llevadas a cabo han sido la realización de talleres unidos a diferentes charlas. Aunque nos hubiera gustado implementar la propuesta de los talleres en las dos instituciones educativas que participaban en el proyecto, solamente se pudo llevar a cabo en una de ellas, en el C.E.I.P Santa Isabel. 

Los tres talleres se llevaron a cabo en la pista del centro, aprovechando las gradas de las pistas para sentar al alumnado y a los docentes. Durante los talleres se realizaron charlas informativas haciendo partícipes a todos los presentes, concienciándolos de la gran importancia de la inclusión en las aulas.

Llegar a un consenso con el equipo directivo del centro para que nos diera permiso para poder implementar las actividades, fue un tanto complicado, puesto que, requería de una gran organización tanto por nuestra parte como por la del centro educativo. Tras reunirnos dos veces con el director, aceptó ya que las ideas propuestas tenían detrás un aprendizaje importante para los niños/as.

El principal objetivo que queríamos conseguir con los tres talleres era concienciar a los niños/as acerca de la importancia de la inclusión y el enriquecimiento personal de cada uno de ellos.

En el primer taller la actividad que se realizó fue un debate, en el cual, los niños/as debían de conocerse entre ellos diciendo sus gustos, aficiones, etc. Primero conocimos un poco a cada niño/a, y preguntamos si tenían algún familiar o amigo con una discapacidad. A las respuestas positivas les preguntamos por la edad y en qué colegio cursaban sus estudios. Cabe destacar, que la mayoría de las respuestas obtenidas fueron así: “en un colegio especial”. A partir de esta respuesta, hicimos un debate con el alumnado para conocer su opinión respecto a ello y concienciarlos de esta forma sobre la importancia de la inclusión.

El segundo taller, lo quisimos llevar a un terreno más activo y dinámico, con la finalidad de representar un día de una persona con discapacidad, para que al final del taller todos tuvieran claro lo mismo, y esto es, que una persona con diversidad funcional puede hacer tantas cosas como los que no la tienen.

Para ello, fuimos ejemplificando diferentes tipos de discapacidades (físicas) y luego reflexionamos acerca de las discapacidades cognitivas que, para ello, lo que se hizo fue mostrar ejemplos de dibujos, tareas, ejercicios, actividades llevadas a cabo por los alumnos/as de la otra entidad participante en el proyecto ApS, el Colegio de Educación Especial Atención Autismo. A modo de conclusión, los niños se dieron cuenta de que tener una discapacidad no es nada malo y que no impide a la persona realizar actividades cotidianas básicas con los demás en la escuela.

El resultado que obtuvimos fue muy bonito, ya que para finalizar el taller les pedimos que dibujaran como sería la vida en el colegio si no hubiese diferenciaciones debidas a las discapacidades. Todos ellos, nos demostraron que las barreras no las ponen ellos, sino que vienen “desde arriba”.

El último taller, que también ha incluido una charla reflexiva, tiene como objetivo desarrollar la empatía hacía los alumnos del colegio que se encuentran en las denominadas “aulas especiales”. Para ello, cada niño/a ha ido contando como es su día a día en la escuela. Y para que fuese más dinámico, los oyentes contaban con la oportunidad de realizar preguntas para ponerse en la piel del otro y conocerlo mejor. Tras la charla, la maestra responsable de estas aulas nos contó su opinión acerca de la actividad y comentó algunos aspectos interesantes sobre la diversidad funcional, con el objetivo de enriquecer de conocimientos sobre este tema al resto del alumnado.

Y, para finalizar con el último taller, cada niño realizó un dibujo para entregárselo a los niños/as con diversidad funcional, incluso algunos fueron entregados a los alumnos de las aulas específicas del centro. Fue un momento verdaderamente emocionante, donde se pudieron ver dibujos preciosos en los que jugaban juntos o compartían algún momento. Además, algunos de estos dibujos contenían frases como “¿Quieres ser mi amigo?”. En esta actividad logramos conseguir nuestro objetivo y desarrollar la empatía entre todo el alumnado.

Tercer servicio:

El último servicio que ofreceremos con nuestro proyecto ApS será fomentar la participación y comunicación con las familias a través de las asambleas. Este servicio se lleva a cabo en un colegio de Almería denominado Colegio de Educación Especial Atención Autismo. En el presente centro, los profesores nos facilitaron el espacio del salón de actos, una sala muy grande y luminosa, donde nos pudimos reunir con las familias sin problema alguno. Una vez nos encontrábamos todos los implicados, empezamos a llevar a cabo la asamblea. En dicha asamblea nos colocamos en forma de círculo grande por toda la sala, pudiendo de esta forma vernos todas las caras sin ningún impedimento. Todos colocados, se comienza a debatir aquellos temas que más inquietan a las familias sobre cómo se le está educando a sus hijos, proponiendo mejoras para el centro educativo, estrategias que ven ellos oportunas para mejorar el rendimiento en el aula, comentando aquellas experiencias que les causan inquietud, aquellas que se producen en los colegios ordinarios. 

Todas las propuestas se van dando, se van debatiendo y modificando, pudiendo así llegar a estar a favor todas las familias de todos los alumnos. Estas se apuntan en un folio, el cual se lo adjuntamos a la directora, como posible propuesta de mejora para el centro.

Para poder asistir al centro lo primero que hemos hecho ha sido buscar el colegio ideal, aquel que se adaptara a las condiciones que buscábamos y en el que las familias estuviesen dispuestas a colaborar con nosotras. Una vez encontrado el colegio, llamamos por teléfono al centro, atendiéndonos la orientadora y dándonos de forma muy amable cita para reunirnos con ella, aportándonos todas las facilidades que necesitábamos.

Con la asamblea hemos logrado que las familias se sientan más implicadas en la educación de sus pequeños, sintiéndose que tienen voz y voto. Además, hemos logrado que el centro pueda darse cuenta de esas pequeñas cosas que a veces pasan desapercibidas, como algunos malos tratos que pueden llegar a recibir algunos de estos niños con discapacidades.

Una vez finalizada la asamblea, les mostramos nuestro agradecimiento a todos los docentes que han hecho posible que esto se haya podido llevar a cabo, mostrándonos la directora su encanto respecto a la asamblea, comentándonos que volvería a hacerla más a menudo; y por supuesto, agradecimos a las familias que asistieran y debatieran con nosotras estos temas tan importantes y que, a la vez, tan poca importancia se les da.

Introducción:

Somos Carmen Acacio Garrigós, Lucía Rubio Robles, Boutaina Seddar y Judith Maldonado Sánchez, cuatros estudiantes universitarias de primer a...